El aire la vela, vela. El aire la está velando

El aire la vela, vela. El aire la está velando
Parecen dormidas en el pajonal... pero no lo están.

12 sept 2013

L a v o s d e l v i e n t o...

Desahuciado, en la cama del aséptico y deprimente cuarto de este hospital, a un paso de entrar al otro mundo, comenzaré la historia de cómo llegué a caer aquí. ¿Has traído la grabadora?

¡Oh dios! Espero me alcance el tiempo para llegar hasta el final, si no de nada valdrán mis esfuerzos y que te haya molestado para que vinieras a verme. Me alegra que hayas conseguido una. ¿Puedo empezar a contarte entonces? 

Así comenzó este relato aquel pobre hombre, quien a lo largo de los años demostró ser un gran amigo, pero ese tipo de seres que todo lo que piensan y sienten lo esconden muy dentro de sí y solo muestran su lado iluminado como lo hace el blanco astro de la noche. 

Las páginas resultantes no tienen el mejor estilo literario, ya que han sido trascritas tal cual fueron capturadas. 

Debido a mi pobre recurso nemotécnico, me valí de una pequeña grabadora digital. 

No encontrarás en el presente trabajo una obra trascendente y al darle formato de libro, no pretendo que quede para la posteridad, ni que sea leída como un tratado de la conducta humana de aquellos a quienes se les llama por convención los "sin hogar".



 

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