El aire la vela, vela. El aire la está velando

El aire la vela, vela. El aire la está velando
Parecen dormidas en el pajonal... pero no lo están.

14 sept 2011

Me sacan de quicio

ESTILO CON RETORICA...




Las editoriales mienten

ERES TÚ LINDA?



Vestimenta para una cita:





Se puede escribir poesia despues de Auschwitz

Yo no sé mucho, pero he leído repetidas veces que "no se puede escribir poesía después de Auschwitz", según Theodor Adorno. Este pensador era un judío que había sobrevivido a los nazis, no como Walter Benjamin, que murió tratando de salvarse, o que no quiso salvarse como Adorno para no sentir la misma culpa.

Adorno se había cambiado el apellido mucho antes de la segunda guerra: de nacimiento era judío alemán, pero su madre pertenecía a una elegante burguesía, por lo que prefirió autotitularse "Adorno", y quizás esto lo salvó del mayor Asesinato de la Historia
.

Fue un filósofo espléndido y un interpretador de su tiempo -según los que saben más que yo-, y es más, se arrepintió alguna vez de haber "decidido" que... no era posible seguir escribiendo poesía. Pero su frase menos feliz fue recogida por varias generaciones que decidieron en cierto modo la inutilidad de la poesía y cuyas consecuencias están presentes.

La consecuencia de que ya no se lea poesía parece intrascendente; la consecuencia de que los poetas traten de ocultar sus poemas e intenten novelas y cuentos, ensayos o alguna forma de prosa, también.

Más allá de que el clima de la época influye en el espíritu, en cualquier espíritu humano, se me da por pensar que si la gente estuviera leyendo la tan inútil poesía estaría más calma; que si la gente aunque fuera tratara de competir por ser el mejor poeta, dejaría de competir por ser el mejor armado para la guerra. Es decir, las flaquezas de la especie se resolverían de un modo más humano.




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Organizar un elegante evento lleva tiempo

Carta a un viejo amigo

Ésta no es sólo una carta a un viejo amigo, sino también una vieja carta que no mandé, de hace unos diez años, dirigida a alguien con el que en ese entonces teníamos treinta años de amistad, más o menos.

Querido:

Cuando uno mira un paisaje del pasado, éste: yo yendo a tu casa, tu casa de bulevar, acercándome a tu cama -estabas "enfermo" ese día-, horrorizándome porque me contabas algo así como que la cortina al moverse formaba la figura de Dante, y también horrorizándome porque afirmabas que Dante era "malo" -malo de maldad. Yo además descubriendo ese día que tenías una foto de mí, que me habías robado la foto 4 por 4 del documento -descubrimiento que me hizo sentir muchas cosas, pero todas imprecisas.

Cuando uno mira un paisaje del pasado como el que acabo de describir, y te ve y se ve, y siente nostalgia -¿nostalgia de qué siente uno?, y no estoy hablando siquiera de recuerdos más intensos que tengo de vos, sino de los más simples.

Teníamos 17 o 18 años, pero si algo puedo asegurar, al menos por mi lado, y casi asegurar por el tuyo, es que no éramos felices. ¿De dónde viene la nostalgia? Si hasta podría decirse que en una escala de relativas "felicidades" estamos hoy ubicados mejor.