El aire la vela, vela. El aire la está velando

El aire la vela, vela. El aire la está velando
Parecen dormidas en el pajonal... pero no lo están.

11 nov 2010

ojos de gata










Te gust?????papassssito





tres son poco, mil tambien, mejor un millon

Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.


Fue una mirada,
un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos,
... y seguimos amándonos.


En el paraíso de tus ojos,
me pierdo porque estoy perdido,
en la paz de tus labios,
me encuentro porque estoy contigo,
en el universo de tu alma,
vivo con mil sentidos,
en ti, vivo amándote.


Sabes a silencio y a sueños,
con melodías de ternura
y tacto de deseo,
sabes a mi mundo,
a todo lo que anhelo,
sabes a amor, a mi amor .


Imagino tu mano sobre mi mano,
paseando miradas y caminando amores,
imagino mis sueños, siempre en tus sueños
rindiéndome ante tus pasiones,
sucumbiendo ante sin resistirme,
imagino tus besos, su sabor a placeres
e imaginando, muero por amarte, porque ya te amo.


Quiero una de tus miradas,
para enmarcarla con mis recuerdos,
para enterrarla en mis tesoros,
quiero todas tus miradas,
para saber que me amas,
para vibrar al son de tus ojos,
y no dejar de amarte.

AMA











Pueblo, aquí decidiste dar tu mano
al perseguido obrero de la pampa, y llamaste,
llamaste al hombre, a la mujer, al niño,
hace un año, a esta Plaza.
Y aquí cayó tu sangre.
En medio de la patria fue vertida,
frente al palacio, en medio de la calle,
para que la mirara todo el mundo
y no pudiera borrarla nadie,
y quedaron sus manchas rojas
como planetas implacables.

Fue cuando mano y mano de chileno
alargaron sus dedos a la pampa,
y con el corazón entero
iría la unidad de sus palabras:
fue cuando ibas, pueblo, a cantar
una vieja canción con lágrimas,
con esperanza y con dolores:
vino la mano del verdugo
y empapó de sangre la plaza!

6 nov 2010










Pablo Porcelli y su ensamble






Otro milagro

Un poeta, no yo, un gran poeta, soñó con una cierva blanca que atravesaba la pradera. Ésta, un segundo, atravesó su sueño: pero era bastante. El milagro también toma la forma de un sueño, y después de un poema -el que escribió al despertar.

Abierto está sobre mi mesa el libro en el lugar de tal milagro, y todos pueden verlo.
¿Cómo pueden dudar de lo que ven, cómo se puede dudar de los hechizos, cuando todas las noches es posible que alguna cierva blanca corra un segundo por una pradera llena de sol o que un poeta de los buenos la robe de su prado de sueños con palabras, como un mago cualquiera?

Y todavía otro milagro

Recibo la vida que hay detrás de la gente -y esto es en especial para cada uno de quienes intervienen o algunas vez intervinieron en mi vida, pero también en este blog-; a veces miro una escritura como un rostro; a veces miro un rostro como un manuscrito, porque Dios ha tallado sílabas en la carne, metáforas de sangre, ha hilado piel con penas y desvelos, y yo me pongo a destejer o a beber esa sangre en silencio, como el vino que traen los veranos por la tarde, en mi terraza, y leo la hora blanca que está en la cuna de los ojos.

Insisto: esto parece poesía, o locura, pero no lo es. Lo que sigue intenta ser poesía como quien da una hostia, yo comulgo con los del próximo poema -antenoche asesinaron a una travesti que vivía a la vuelta de casa; me encontraba con ella muy de vez en cuando, en la peluquería. Era alta, dulce, de ojos grises.